El futuro ya está aquí: Kylian Mbappé

Después de que el Mónaco consiguiese eliminar al Manchester City de la Champions League, hay un jugador que esta en boca de todos: Kylian Mbappé. El jugador francés de tan sólo 18 años de edad, parece ser una de las grandes promesas del futuro del fútbol y su nombre ya ha empezado a sonar para jugar en los mejores clubes de Europa la próxima temporada. 



Así juega Kylian Mbappé: 

              

Contigo empezó todo Don André

Dentro de los múltiples fichajes que hizo Zubizarreta en su etapa en el Barcelona como director deportivo hubo varios aciertos y muchos esperpentos. Concretamente, los de Douglas y Vermaeleen consiguieron acabar con su trayectoria en el club culé. Sin embargo, antes de irse, Zubizarreta dejo un regalo en Can Barça del que poco a poco nos hemos ido dado cuenta. Y hoy, su valor, puede llegar a ser incalculable.

Los fichajes de Luis Suárez, Neymar o Rakitic los podría hacer cualquier aficionado que entienda un mínimo de fútbol. Sin embargo, fichar a un portero del Borussia Mönchengladbach, que como dice mi honesto padre, no conocían ni en su casa, eso sí que es hacer de director deportivo, y encima, hacerlo con acierto. La salida de Víctor Valdés podría haberse convertido en un trauma para el Camp Nou, más teniendo en cuenta los Bonano y Rustu que en su día se atrevieron a ponerse bajo los palos de ese estadio. Duraron menos de lo que a un niño le dura un trozo de chocolate en las manos.

Ter Stegen corría el riesgo de sufrir las mismas consecuencias que en su día sufrieron sus compañeros de profesión. Pero no, en su primera temporada el joven alemán ya demostró que estaba hecho de otra pasta, jugando sólo en Copa y Champions, fue un hombre clave para que se ganaran ambas competiciones. De su juego, se puede decir que ningún portero en la historia del Barcelona, y ya van muchos años, ha demostrado tanta habilidad jugando con los pies. Mientras, sus paradas recuerdan a las de un portero de balonmano: Ter Stegen impasible, aguanta el momento exacto para poner un pie, una mano o hasta el pecho si hace falta.

Si habéis llegado hasta aquí, os preguntaréis que narices hago hablando de un portero el día después de que el Barcelona remonte su eliminatoria más épica donde marcó hasta 6 goles. Pues lo hago porque bien cabe recordar donde empezó todo esto. Y todo esto empezó en Paris, donde el Barça perdió 4 a 0 porque Ter Stegen se empeñó en que no entraran más goles. Y es que podrían haber sido 6, 7 o hasta 8. Y porque ayer, con el equipo desecho, Cavani lo encaro en un uno contra uno que el alemán volvió a salvar con un gesto perfecto. Y porque si el Barça esta donde esta, con opción a todo en todas las competiciones, es por culpa de un joven alemán que protege la portería del Barcelona con una mezcla perfecta de calidad, serenidad e insensatez. Porque detrás de toda esa calma que inspira, hay que estar muy loco para ser el último defensor y el primer atacante de un equipo como este. Este artículo es para ti, porque contigo empezó todo Don André. 


Mucha suerte... o quizá no tanta

Necesitas marcar cinco goles (sin que te metan ninguno) y marcas uno en el minuto 2 tras un fallo bestial de la defensa rival. Suerte.

Mano de Mascherano. Suerte que esto es Europa. En España se hubiera pitado muy probablemente.

El PSG se marca un gol en propia meta muy absurdo. ¡Qué suerte!

Cuidado, el lateral resbala y arroya a Neymar sin querer, pero penalti. Suerte.

Cavani al palo. Suerte.

Cavani marca...

Única falta que tira Neymar, y la mete en la escuadra.

El árbitro te regala un penalti. Suerte.

Marcas el 6-1 en el último suspiro. Suerte.

O quizá... quizá no es tanta suerte que Luis Enrique lleve cuatro partidos cambiando el sistema pensando en este partido. En arriesgar. En quemar todas las naves.

Que Suárez marque en el minuto dos ya que el equipo salió a por todas desde el primer segundo.

Que Iniesta crea en que pueda llegar a esa bola, llegue y tenga la calidad de poner un taconazo que provoca un gol en propia meta, no es suerte, es creer en lo que haces.

Que Neymar esté en un gran momento, que se lo crea, que se ponga el equipo a la espalda, no es suerte. Se llama liderazgo.

Que decidas poner a Sergi Roberto y la apuesta te salga bien se llama buena decisión, no suerte.

Lo que sí es una suerte es que tengas a tu público apoyando desde antes de empezar el encuentro. La afición del Barça ha cambiado. Indescriptible cómo animó durante todo el partido, incluso cuando el equipo estaba muerto. Por suerte y quizá no tanta, el Barça pasó a la historia y estará en los cuartos de final de la Champions.


Alma de África

Ahora que se encuentran en el centro del debate político mundial, el diario El País ha iniciado una serie de reportajes sobre los inmigrantes para que podamos conocer mejor cual es su realidad. Para ello, en su primera entrega titulada "La odisea de los nuevos europeos" nos habla del equipo de fútbol Alma de África y de su preciosa historia. 

"El equipo de fútbol jerezano nació del empeño de Quini Rodríguez, enfermero, por homenajear a su hermana. Volvamos atrás. Es el otoño de 2013. María del Carmen, Macar, muere a los 56 años de cáncer de pulmón tras sobrevivir a uno de útero a los 30 y a uno de mama a los 40. Su hermano quiere crear algo para recordar a esta mujer solidaria, pero no tiene claro el qué hasta que, paseando por la Pradera, una inmensa explanada que llegó a acoger partidos de polo, se topa con un grupo de africanos que, entre discusión y discusión, juegan una pachanga como cada domingo. Promete traerles un árbitro y un entrenador. A los 15 días cumple: regresa con un antiguo compañero de clase y ex jugador del Jerez, Alejandro Benítez, que hoy es el presi."

En ese momento nació un club que se ha convertido en un ejemplo de integración y superación. El reportaje completo no tiene desperdicio:







Los futbolistas están demasiado idolatrados

He visto en La Sexta y en Antena3 como una niña alemana rompía a llorar por quedarse sin el autógrafo de su ídolo. Su padre, indignado, intentaba consolarla a la vez que explicaba el por qué del disgusto de su hija. Resulta que habían conducido 200 kilómetros para plantarse, camiseta en mano, en el hotel del Atlético de Madrid en Leverkusen para conseguir la firma de su ídolo Antoine Griezmann.

El francés, la ve y pasa de largo, lo que provoca el sollozo de la chica. Esta escena que captaron las cámaras de Atresmedia me ha hecho escribir lo que hace tiempo que pienso: no entiendo como la gente idolatra tanto a los futbolistas.

                 

No quiero criminalizar a Griezmann por esto. Seguro que Antoine se ha parado en infinidad de ocasiones para hacerse fotos con fans y ha firmado autógrafos para gastar la tinta de decenas de rotuladores. También entiendo que, si algunos futbolistas se pararan a firmar siempre, tendrían una cola de gente esperando en todas partes. No se puede satisfacer a todos. También soy consciente de que algunos jugadores han hecho grandes gestos y han hecho felices a muchos chavales, por ejemplo regalando una camiseta tras un partido o a la salida de un entrenamiento. No todo es negativo ¡por supuesto! Pero estos bonitos gestos deberían repetirse más, porque el fútbol es de la gente. Ayer Griezmann vio a esa chica y decidió pasar de largo. ¿Por qué? Apenas había 10 aficionados esperando al equipo. Si el crack francés hubiera firmado a todos hubiera estado dos minutos fuera del hotel. Pero Griezmann se dejó llevar por algo a lo que están acostumbradas las grandes estrellas: pasar de largo. No piensan en las consecuencias. Les da igual hasta que lo ven en los medios y se dan cuenta de que "hostia, pobre chica". Los futbolistas están elevados al status de Dioses para mucha gente. Algo que no comprendo. Sólo son chicos jóvenes, buenos (algunos), guapos (algunos) y ricos. ¡Felicidades! Que saben hacer muy bien una cosa, jugar al futbol. Algo que no salva vidas, desde luego.

Disfrutad de ellos en la tele y dejad de ir a aeropuertos, hoteles o puertas de la ciudad deportiva a perder el tiempo en intentar lograr una foto o un autógrafo que para ellos no significa nada. Sólo sois uno más. Y que sepáis que si alguna vez os hacen llegar una camiseta o un póster firmado por un jugador, es posible que la firma no la haya estampado ni el propio futbolista. Para esto están algunas figuras en los vestuarios de los grandes equipos encargados de imitar las firmas de los cracks para evitar hacer perder tiempo a las estrellas. La mejor opción es ser de un equipo pequeño. En este caso siempre podrás estar cerca de tus ídolos que, agradecidos, nunca pasarán de largo y te harán llorar.

La Champions League nunca miente


La Champions League es como el algodón, no engaña. Tiene la virtud de sacar todas las carencias o virtudes de los equipos europeos, que se enfrentan entre si con los mejores jugadores que tienen. 

Estas son las verdades que nos dejan los primeros partidos de los octavos de final de esta Champions:

1. No Messi, no party. El proyecto de Luis Enrique se basa en la MSN, y la MSN se basa en Messi. Si Messi no tiene el día, el Barcelona no tiene plan, y si el Barcelona no tiene plan, le pueden caer los goles que sean. El mejor del partido para los azulgranas fue Ter Stegen, que a pesar de encajar 4 goles en los que nada podía hacer, puso dos manos magistrales para evitar que la sangría fuese a más. A todo ello, Emery le dio una lección táctica a Luis Enrique de como ganar un partido de fútbol desde la banda. El PSG tenía un plan que iba más allá del simple hecho de pasar la pelota al mejor jugador del mundo.

2. El Benfica siempre pelea. Los portugueses consiguieron un resultado muy valioso en su encuentro contra el Borussia Dortmund. Y es que a pesar de tener una plantilla inferior, el equipo portugués siempre compite bien en la Champions League. La vuelta será un infierno amarillo y los 90 minutos en campo alemán pueden hacerse eternos, pero ojo porque los portugueses siempre pelean, siempre.

3. ¡Mamma mia! Da igual que te adelantes en el Bernabéu en el minuto 8 y que Keylor Navas vuelva a salir retratado en la foto, provocando un run run general por todo el estadio. Da igual, y es que te hace falta mucho más para tumbar a un conjunto como el de Zidane. La famosa pegada blanca volvió a aparecer cuando más se necesitaba, remontando un gol en contra que podía hacer presagiar lo peor. En el Bernabéu saben que los goles siempre llegan, ya sean en el minuto 30 o en el 93, pero siempre llegan. El Madrid es sinónimo de gol, hizo 3, pero podían haber sido 5. 

4. La pesadilla inglesa. Un año más el Bayern volvió a pasa por encima del conjunto de Arsene Wenger. Parece increíble que los gunners no aprendan de las goleadas del pasado. Así la Champions,seguirá siendo una utopía durante muchos años.

Y la semana que viene:

Manchester City - Monaco
B. Leverkusen - Atlético
Oporto - Juventus
Sevilla - Leicester


El Barça - Atlético en 5 tweets

La semifinal de Copa del Rey que disputaron el Atlético de Madrid y el Barcelona tuvo de todo: goles anulados, expulsiones, penaltis... 


Y después de tanta polémica, en Sin Balón hemos estado navegando por twitter, la red social perfecta para definir estas locas semifinales en 5 frases de menos de 140 caracteres. 






Con el fútbol hemos topado


El Celta eliminó al Real Madrid de la Copa del Rey haciendo alarde de un fútbol dinámico, explosivo y rápido. Y eso, en el fútbol actual, no es poca cosa. Con las diferencias existentes entre los distintos clubes de la Liga, donde dos monstruos tienen más poder económico que todo el resto de clubes juntos, que un equipo como el Celta sea capaz de eliminar al transatlántico blanco tiene mucho, pero que mucho mérito.

La riqueza del Celta reside en el trato que los hombres de Berizzo dan a la pelota. El 2-1 de ayer es un ejemplo claro de lo que es este equipo: combinaciones rápidas, dos o tres toques máximos y movimientos constantes en la zona de tres cuartos. Cada vez que atacaron, los celestes consiguieron descolocar a la defensa blanca, que iba como loca intentando cerrar espacios y persiguiendo las sombras de los jugadores celestes. Y eso que el Real Madrid jugó un partido normal dentro de su tónica habitual de la temporada. Ya lo dijo Zidane en rueda de prensa, no había nada que pudiese reprochar a sus jugadores. El equipo salió intenso, se hizo rápidamente con el control de la pelota, pero le faltó capacidad ofensiva para materializar sus ocasiones en la primera parte. Cristiano, por muchos The Best y Balones de Oro que reciba, ya no es el de hace unos años atrás, y encima Benzema tampoco esta para muchas fiestas. Aunque aún así, el Madrid es mucho Madrid.

Como no podía ser de otra forma, el conjunto blanco tuvo la oportunidad de igualar la eliminatoria con la ya clásica ocasión de Sergio Ramos. Y es que da igual cuantos lo cubran y que todos sepan que el balón le irá a él, porque siempre acaba poniendo la cabeza antes que el defensa. Sin embargo, esta vez el balón se fue fuera de manera inexplicable. Tampoco hubo hazaña en el último suspiro aunque Lucas Vázquez dio esperanzas a más de un aficionado.

yer el fútbol quiso premiar el esfuerzo de un Celta valiente, que propone un fútbol alegre y vistoso. Y eso para un Madrid que basa sus victorias en la practicidad y la eficacia fue demasiado. Con el fútbol se toparon los hombres de Zidane.  


Deulofeu al AC Milan (¡porca miseria!)

A principios de esta semana, la prensa informaba de que el Everton cedía a Gerard Deulofeu al AC Milan. La noticia me sorprendió: ¡uno de los grandes de Italia (18 títulos de liga), y un histórico de la Champions League (7 Ligas de Campeones), tiene que nutrirse con los descartes de la clase media de la Premier! No es que el canterano del FC Barcelona sea un mal jugador. Al contrario, me parece una promesa. Sólo espero que tenga la cabeza suficientemente bien amueblada para convertirse en el gran jugador que apunta. 

¿Pero el equipo que maravilló al mundo con su trio de holandeses (Van Basten, Gullit y Rijkaard) pone sus esperanzas en un jugador que no sirve para el Everton? ¿El equipo que sedujo a Europa bajo las ordenes de Arrigo Sacchi primero (5-0 al Madrid en la semifinal de la Champions 1988/89) y de Capello después (4-0 al Barça en la final de la Champions 1993/94) no puede contratar un jugador de primer orden mundial? 

Sí, ya sé lo que estarán pensando: es la economía, estúpido. De acuerdo; es cierto. El futbol se ha convertido en un negocio global, donde el dinero es lo primero, como recordaba Pablo Sitges en una entrada reciente ("El fútbol y su burbuja"). Pero ¿qué quieren que les diga? Sólo se me ocurre: ¡porca miseria!